En 2026, un proyecto de infraestructura en Angola adoptó un sistema de hielo en escamas de 30 toneladas, una línea automatizada de almacenamiento y suministro de hielo, y un enfriador de agua de 120 toneladas para la refrigeración del hormigón, con despliegue en contenedores y monitorización remota para el control de la temperatura del hormigón en masa en climas cálidos.
En 2026, un gran proyecto de infraestructura en Angola completó la instalación in situ de un sistema de refrigeración de hormigón. El sistema emplea tres vías de refrigeración —hielo en escamas, almacenamiento y suministro automatizado de hielo y un enfriador de agua— para reducir la temperatura de descarga y la diferencia de temperatura interna-externa del hormigón en masa en un clima cálido.












