El hielo en escamas se utiliza ampliamente en diversos sectores del procesamiento de mariscos, ya que proporciona suficiente agua y reduce la temperatura durante el proceso de derretimiento. En cualquier etapa de su desarrollo, los sistemas de refrigeración mecánica solo ofrecen temperaturas frías en lugar de un entorno húmedo, lo que suele provocar la sequedad superficial y la deshidratación de los mariscos, reduciendo así su frescura.
















